sábado, 22 de abril de 2017

Watergate: la madre de todos los escándalos

El escándalo Watergate es el mayor y más célebre escándalo político de la historia. Sin embargo, debido a su gran complejidad, sus detalles son poco conocidos por el público general. Por ello, en este artículo explicaremos de manera resumida los principales aspectos del Watergate, a través de once preguntas y respuestas.



Resumidamente, ¿en qué consistió el escándalo Watergate?

En 1972, unos hombres fueron sorprendidos poniendo micrófonos en la sede del Partido Demócrata, en el edificio Watergate de Washington, D.C. Comenzó entonces una larga investigación que descubrió que esos hombres trabajaban para la campaña del Presidente Nixon. Además, salieron a la luz otros delitos contra la oposición en los que estaban implicados altos cargos de la Casa Blanca. Finalmente, el propio Nixon dimitió cuando aparecieron unas grabaciones que demostraban que él había intentado frenar la investigación del Watergate.


¿Por qué es tan famoso el escándalo Watergate?

En primer lugar, porque nunca antes habían salido a la luz tantos delitos cometidos por el entorno del Presidente de los Estados Unidos, o posiblemente por el Presidente mismo. Además, no sólo se trataba de sospechas, sino que se tenían pruebas muy gráficas y detalladas.

En segundo lugar, porque el desarrollo del escándalo fue muy sorprendente. Empezó casi como una anécdota, y fue creciendo poco a poco, con revelaciones y giros inesperados: historias de espías, operaciones encubiertas, teléfonos intervenidos, chantajes, traiciones, informantes anónimos, grabaciones secretas...

Finalmente, el escándalo Watergate es famoso porque acabó con la dimisión de un presidente de los Estados Unidos. También se vieron afectados muchos otros altos cargos, algunos de los cuales acabaron en la cárcel.


Nixon (derecha) en el Despacho Oval con algunos de sus colaboradores. Todos los que aparecen en la fotografía, menos el Presidente, acabaron en la cárcel.


¿Por qué dimitió Nixon?

Al contrario de lo que piensa mucha gente, Nixon no dimitió porque se demostrase que estaba implicado en alguno de los delitos contra la oposición. Dimitió porque se hizo pública una grabación en la que se escuchaba cómo el Presidente intentó frenar la investigación del Watergate. Esta conducta podía suponer, en sí misma, un delito de obstrucción a la justicia. Cuando la grabación salió a la luz, Nixon perdió casi todos los apoyos que le quedaban, y ante la certeza de que sería destituido por el Congreso, optó por marcharse.


¿Cómo llegó la investigación hasta el Presidente?

Cuando estalló el escándalo, la primera reacción de la Casa Blanca fue tratar de contenerlo. Se realizó todo tipo de maniobras de dudosa legalidad, incluyendo la entrega de dinero a los detenidos para que no hablasen. Al principio, esta estrategia funcionó. Sin embargo, uno de los detenidos empezó a "cantar" para obtener una condena más benigna. Además, según la investigación avanzaba, cada vez había más gente implicada que debía permanecer en silencio para que el escándalo no siguiese creciendo. Algunas de estas personas se negaron a asumir toda la responsabilidad e implicaron a sus superiores. El caso más significativo fue el de John Dean, consejero del Presidente, que logró que el Senado le concediera la inmunidad a cambio de revelar todo lo que sabía. Fue John Dean quien informó de que quizá había unas grabaciones comprometedoras del Presidente.


¿Quién hizo las grabaciones del Watergate y cómo se descubrieron?

En 1971, Nixon había hecho instalar un sistema de grabación automática en su despacho y otras dependencias presidenciales. No era algo nuevo: otros presidentes, como Kennedy, ya lo habían hecho. La finalidad principal era tener constancia exacta de las conversaciones, por si acaso alguien luego decidía tergiversarlas en perjuicio del presidente. Era, por lo tanto, una forma de guardarse las espaldas.

El sistema de grabación era secreto. Aparte del propio Nixon, sólo conocían de su existencia unos pocos colaboradores y, por supuesto, los agentes del Servicio Secreto que lo habían instalado.

Como mencionamos en la respuesta anterior, John Dean, consejero del Presidente, logró la inmunidad a cambio de revelar lo que sabía del escándalo Watergate. Él no estaba informado de las cintas, pero recordaba que, en cierta conversación que había mantenido con Nixon, éste había hablado de manera peculiar, como si le estuvieran grabando. Dean transmitió sus sospechas a los investigadores, que consiguieron que un colaborador de la Casa Blanca reconociera la existencia del sistema de grabación.

Uno de los aparatos de grabación instalados por el Presidente, hoy en día expuesto en un museo.


¿Qué revelaban las cintas?

En las grabaciones se escucha al Presidente y sus colaboradores más estrechos tramar o discutir todo tipo de actividades ilegales, algunas de ellas anteriores al escándalo Watergate. Nixon aparece como un político malhablado, vengativo y sin escrúpulos, en claro contraste con su imagen pública.

La lista de posibles delitos que pueden extraerse de las cintas es larga, pero lo que supuso la caída de Nixon fue la conversación conocida como "la pistola humeante". Se llamó así porque se consideró la prueba irrefutable de que el Presidente había tratado de impedir la investigación del Watergate.


¿Por qué Nixon no destruyó las cintas?

En primer lugar, Nixon creyó que nunca le obligarían a entregarlas. Pensaba que estaban amparadas por el "privilegio ejecutivo", una figura jurídica que permite al Presidente de los Estados Unidos mantener en secreto determinados documentos. Sin embargo, el Tribunal Supremo, por unanimidad, rechazó estos argumentos y obligó a Nixon a entregar las cintas. Destruirlas entonces hubiese supuesto un delito de obstrucción a la justicia.

En segundo lugar, parece que al principio el propio Nixon no era consciente de la gravedad de las grabaciones. Posiblemente, no recordaba los detalles comprometedores de los miles de horas de conversaciones contenidas en las cintas.

De todas formas, en las grabaciones faltan 18 minutos y medio de una conversación que mantuvieron Nixon y su principal colaborador poco después de que estallara el escándalo. Las explicaciones que dio la Casa Blanca sobre el borrado "accidental" de esos minutos son poco convincentes. En la actualidad, la cinta se encuentra en una cámara especial para preservarla, esperando el día en que la tecnología permita recuperar la conversación borrada.


Nixon disponiéndose a pronunciar un discurso a la nación acerca del Watergate.


¿Quién fue Garganta Profunda?

El escándalo Watergate no se hubiese desarrollado igual sin la atención de la prensa. En concreto, el periódico The Washington Post realizó una potente labor de investigación, publicando numerosas revelaciones sobre el caso. Los periodistas del Washington Post se vieron ayudados por un informante anónimo de alto nivel con el que mantenían reuniones secretas. Durante muchos años, lo único que se supo de este informante era que se hacía llamar Garganta Profunda, en referencia a una película pornográfica de la época. Finalmente, en 2005, se reveló que Garganta Profunda había sido Mark Felt, el número dos del FBI.


¿Qué fue la Masacre del Sábado Noche?

Presionado por la opinión pública, Nixon se vio obligado a nombrar a un fiscal especial, Archibald Cox, para investigar el Watergate. Para su disgusto, Cox resultó más independiente de lo esperado. Cuando se reveló que existían unas grabaciones del Presidente, el fiscal especial no tardó en pedir formalmente que se entregaran las cintas a la investigación. Nixon se negó, pero Cox tampoco estaba dispuesto a ceder. Ante esta situación, el Presidente ordenó al Fiscal General (cargo equivalente al de Ministro de Justicia en España) que cesara a Cox. El Fiscal General prefirió dimitir antes que cumplir esta orden. A continuación, Nixon se dirigió al número dos del Departamento de Justicia y le ordenó que cesara a Cox. También aquél se negó a cumplir la orden del Presidente y dimitió en protesta. Por último, tuvo que ser el número tres del Departamento de Justicia quien cesara al fiscal especial. Toda esta cadena de dimisiones y ceses ocurrió un sábado, lo cual motivó el curioso nombre del suceso.

La Masacre del Sábado Noche fue un fracaso para Nixon, que tuvo que enfrentarse a la reacción negativa de la opinión pública. El Presidente se vio obligado a nombrar a un nuevo fiscal especial y, con el tiempo, a entregar las cintas.


Manifestación contra Nixon.


¿Por qué Nixon nunca fue a la cárcel?

Muchos de los implicados en el escándalo Watergate acabaron en la cárcel, pero el Presidente nunca fue juzgado y, por lo tanto, no recibió castigo alguno. En 1974, cuando Nixon dimitió ante la certeza de que iba a ser destituido, el vicepresidente Gerald Ford se convirtió en el nuevo presidente. Una de sus primeras decisiones fue indultar a Nixon "por cualquier delito que hubiera cometido o pudiera haber cometido". Gracias a ello, el expresidente se libró de ser juzgado y, con bastante probabilidad, de ser condenado.


¿Cuál es el legado del escándalo Watergate?

Como es lógico, el escándalo Watergate, que se prolongó durante más de dos años y dejó tras de sí un largo reguero de cadáveres políticos, conmocionó a la sociedad estadounidense. Especialmente chocante fue descubrir que el Presidente se había comportado como un mafioso de una película de gánsteres. A los estadounidenses les resultó muy difícil volver a confiar en sus representantes. Así, en las elecciones de 1976, eligieron presidente a alguien de fuera de Washington, poco conocido hasta esas elecciones: Jimmy Carter, Gobernador de Georgia.


Hoy en día el Watergate es recordado como la madre de todos los escándalos, hasta el punto de que los periodistas usan el sufijo -gate para ponerles nombre a otros escándalos. No obstante, cabe preguntarse si la experiencia del Watergate, en vez de dificultar que vuelvan a reproducirse sucesos similares, lo que ha hecho ha sido volvernos más indiferentes ante los abusos de poder. Resulta fácil imaginarse a un presidente haciendo lo mismo que Nixon (o peor) hoy en día, pero ¿se le daría en la actualidad la misma importancia? ¿Acabaría suponiendo su dimisión?